IV Congreso Iberoamericano de Cultura
Resulta vital dar la batalla cultural a diario, en todos los ámbitos, no dejar pasar una oportunidad para discutir, debatir, intercambiar ideas, dejar en claro que no todo es lo mismo y que lo diferente lo construimos entre todos y todas.
Hace tiempo que desde Nueva Comuna sostenemos que el espacio de la cultura es vital, en múltiples sentidos: es una forma de convocar y convocarnos, también porque es una forma de expresar lo que sentimos, de reflejar la realidad, pero no de manera individual sino, sobre todo, de manera colectiva. El terreno de la cultura es el terreno de lo social, de los sentimientos colectivos y, por supuesto, de las luchas colectivas.
Como agrupación tuvimos la suerte de poder asistir al IV Congreso Iberoamericano de Cultura que se realizó en Mar del Plata. El lema del Congreso fue “Cultura, Política y Participación Popular”, que expresó a la vez el fenómeno presente que está atravesando la región y el inmenso desafío futuro que constituye la profundización del camino de integración iniciado junto con el nuevo milenio. La cultura en tanto conjunto de saberes y haceres de una comunidad, pero no de aquellos impuestos desde las élites dominantes durante los primeros 500 años, sino los que construyen y reconstruyen los pueblos que, en la riquísima diversidad de sus expresiones, reconocen una identidad común que los hace dueños y hacedores de sus propios destinos. Ese es el derrotero que está recorriendo Sudamérica y el Caribe en todos los ámbitos del quehacer social y cultural: la gobernabilidad, la economía, los nuevos actores sociales, las nuevas tecnologías de la comunicación y la información, el arte, la educación, etcétera.
Fuimos a Mar del Plata sabiendo que nos íbamos a encontrar con muchos que recorren nuestros mismos caminos, de fortalecer vínculos sociales, de construir de manera colectiva las respuestas y proyectos culturales, políticos, sociales, económicos, educativos, etc., que necesitamos que florezcan en toda la región, en todo nuestro país, en la Ciudad y nuestros barrios. Llegamos ilusionados y nos volvimos con las ilusiones transformadas en proyectos, ideas, nuevos compañeros de ruta. Una de las certezas que llevamos y pudimos confirmar es que resulta vital dar la batalla cultural a diario, en todos los ámbitos, no dejar pasar una oportunidad para discutir, debatir, intercambiar ideas, dejar en claro que no todo es lo mismo y que lo diferente lo construimos entre todos y todas.
A su vez, esta certeza creció, como crece nuestra esperanza día a día. No sólo es dar la batalla cada vez que sea necesario, sino, y sobre todo, entender que hay que generar las condiciones de posibilidad para que esa batalla se lleve adelante. Por eso, en los debates que dimos con las diferentes agrupaciones culturales, sociales y políticas de nuestra Comuna, propusimos generar un vínculo directo, sin solución de continuidad, entre el espíritu del IV Congreso Iberoamericano de Cultura y nuestros barrios, para poder generar las condiciones de posibilidad.
La figura que adoptó la propuesta fue una Feria Cultural, pero podría haber sido cualquier otro tipo de actividad. Lo central es poder convocar desde la multiplicidad de organizaciones que forman las fuerzas vivas de nuestros barrios a los vecinos, a los ciudadanos de la Ciudad a compartir la cultura, intercambiar sensaciones vitales colectivas, compartir expresiones artísticas, compartir la alegría del juego, compartir un espacio para que ese espacio sea cada vez más grande, más amplio, más público y más inclusivo.
Queremos una Ciudad para todos y todas, soñamos con la utopía y trabajamos para alcanzarla. La cultura hoy es la metáfora de esa utopía, al compartirla la hacemos presente, al compartirla la construimos y podemos vivirla. Este domingo estuvimos junto a más de 20 organizaciones de la Ciudad y nuestra Comuna, en el barrio de Chacarita, en el Parque los Andes, llevando adelante una Feria Cultural, pero fue a su vez algo mucho más amplio que eso: en otros lugares del país alguien estuvo haciendo una actividad parecida o muy diferente, pero con el mismo espíritu de base; en otros lugares de nuestra querida América grupos como los nuestros, con quienes compartimos el IV Congreso estuvieron construyendo la misma utopía.
Hoy tenemos que agradecer a la Secretaría de Cultura de la Nación Argentina que nos invitó, como miembros de la Mesa de Jóvenes por la Cultura, y a todos y todas los que hicieron de este IV Congreso un lugar único para lograr el intercambio y la confraternidad necesaria. Nuestra participación nos sirvió para redoblar esfuerzos, afianzar nuestra idea de que a través de la cultura y la política podemos mejorar la vida, defender y enriquecer nuestras democracias, porque en la cultura se hace carne el protagonismo popular, y sólo con ese cuerpo colectivo encontraremos los músculos necesarios para defender este presente y caminar hacia un futuro cada vez más justo y solidario. Estuvimos en Mar del Plata, este domingo estuvimos en nuestra Feria Cultural, todos los días vivimos como un compromiso vital el espacio cultural, político y militante.
Luis Cúneo
Comunero electo Comuna 15 Nueva Comuna.